Esta app sabe lo que comes, cuánto duermes y cómo te sientes. Son de las cosas más privadas que hay, así que acá está escrito qué guardamos, con quién se comparte y cómo pedir que lo borremos — sin letra chica.
Última actualización: 9 de agosto de 2026.
Tu correo y tu contraseña (que se guarda cifrada y no podemos leer). En el onboarding, además, tu edad, estatura, peso y qué objetivo tienes: es lo que usamos para calcular tus calorías y tus macros.
Las comidas que registras, sus calorías y macros, y las fotos que subes. Las fotos quedan guardadas en un depósito privado: solo se abren con un enlace firmado que caduca, y solo para tu cuenta.
Tus series, pesos y repeticiones, las fotos de máquinas que fotografías para identificarlas y los PDF de rutinas que importes.
Pasos, distancia, calorías, pulso, saturación, sueño y peso. Pueden venir del teléfono, de un reloj, de Strava o de lo que anotes a mano.
Tu ánimo y tu energía, la nota que escribas junto a ellos, tus hábitos, tus ayunos y tus meditaciones.
Los mensajes que le escribes y lo que te responde.
Tu nombre público, tu foto de perfil, tus hilos y tus comentarios. Esto es público: lo lee cualquiera, con cuenta o sin ella, y lo indexa Google.
Registramos qué acción ocurrió y en qué sección —por ejemplo, «se guardó una comida»— para saber si algo se usa o está roto. Nunca guardamos ahí el contenido: del coach se anota el LARGO del mensaje, jamás el mensaje.
Si instalas la app en tu teléfono y le das permiso, leemos de Health Connect (Android) o de Salud (iPhone) tus pasos, tu distancia, tus calorías activas, tu pulso, tu saturación, tu sueño y tu peso.
Esto no es una intención: está escrito en el código y hay pruebas automáticas que lo cuidan.
Con los servicios que hacen funcionar la app, y solo con lo que cada uno necesita:
Guarda la base de datos y los archivos. Es donde vive todo lo de arriba.
Sirve la app. Ve las direcciones IP y los errores del servidor, como cualquier hosting.
Recibe lo que hay que analizar con inteligencia artificial: las fotos de comida y de máquinas, los PDF de rutinas, los audios que dictes, los mensajes que le escribes al coach y el resumen de tu día que le armamos para que responda con sentido. Google los procesa bajo los términos de su API.
Manda los correos: confirmar tu cuenta, recuperar tu contraseña y el boletín si te suscribes. Recibe tu correo, no tus datos de salud.
Recibe lo que escribes en el buscador de alimentos o el código de barras que escaneas, para devolverte la información nutricional. No sabe quién eres.
Solo si tú lo conectas. Entonces leemos tus actividades para sumarlas a tu distancia y tus calorías. Puedes desconectarlo cuando quieras desde tu perfil.
La base de datos y los archivos están alojados en São Paulo, Brasil. O sea que tus datos salen de Chile: es una transferencia internacional, y te lo decimos porque tienes derecho a saberlo. Los proveedores de arriba pueden procesarlos también en otros países.
Mientras tengas la cuenta abierta. Un historial de peso o de entrenamientos sirve justamente porque es largo, así que no borramos nada por antigüedad. Cuando nos pidas borrar tu cuenta, se va todo: tus registros, tus fotos y tus conversaciones con el coach.
Lo que publicas en la comunidad lo puede leer cualquiera, sin tener cuenta, y aparece en Google. Las fotos que subas ahí quedan con un enlace público. Piénsalo antes de contar algo que no quieras que se encuentre buscando tu nombre. Puedes pedirnos que borremos un hilo o un comentario tuyo.
La ley chilena 21.719 te da derecho a acceder a tus datos, corregirlos, pedir que los borremos, oponerte a que los usemos y llevártelos a otro lado. Para ejercer cualquiera de esos derechos, escríbenos y te respondemos.
Todavía no hay un botón dentro de la app para borrar la cuenta solo: mientras tanto lo hacemos a mano cuando lo pides, y lo confirmamos por correo.
Escribe a martin@grupoeter.cl desde el correo de tu cuenta.
Cada cuenta solo puede leer y escribir lo suyo, y eso lo impone la base de datos, no la pantalla: aunque alguien se salte la interfaz, no alcanza los datos de otra persona. Las fotos de comida viven en un depósito privado con enlaces que caducan. Aun así, ningún sistema es infalible: si algo pasara, te lo diríamos.
La app es para mayores de 18 años. No está pensada para niños ni recopilamos datos de ellos a sabiendas. Si crees que un menor creó una cuenta, avísanos y la borramos.
Actualizaremos la fecha de arriba y, si el cambio es de fondo, te avisaremos dentro de la app. No vamos a empezar a usar tus datos para algo nuevo sin decírtelo antes.